La
Ley de Atracción influye en mi vida y la de mi entorno. Es la base de todo lo
que se manifiesta, de lo que llega a mi experiencia.
Cuando
soy consciente de ella y comprendo su funcionamiento, vivo la vida con
propósito para experimentar la felicidad para la que he encarnado.
·
Todo
objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo.
·
La
persona que más habla de prosperidad y salud, goza de ella.
Las
pruebas son evidentes cuando reconozco la correlación exacta entre lo que he
estado pensando y lo que se ha manifestado en mi vida. Lo atraigo todo. Sin
excepción.
·
Yo
creo mi realidad.
·
Proyecto
mis pensamientos y atraigo mi experiencia de vida.
·
El
pensamiento en el que enfoco mi poderoso presente ha activado una vibración en
mi interior y La Ley de la Atracción responde ahora.
·
Soy
un imán y atraigo hacia mí la esencia de lo que estoy pensando y sintiendo. (P. 62).
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