Mis
pensamientos tienen un poder magnético
·
Obtengo
la esencia de lo que pienso *
·
Hoy
recuerdo que todo lo que deseo lo puedo conseguir, y todo lo que no quiero lo
puedo liberar de mi experiencia *
Comprender
la ley de atracción y reconocer la correlación absoluta entre lo que he estado
pensando y sintiendo – y lo que se manifiesta en mi experiencia – hacen que sea
más consciente del estímulo de mis propios pensamientos.
Empiezo
a observar que mis pensamientos los puedo estimular, a raíz de leer, ver algo
en la televisión, oír u observar la experiencia de otro. Una vez que tomo
consciencia del efecto que la ley de la atracción tiene sobre mis pensamientos,
que empiezan siendo casi imperceptibles y que van adquiriendo preponderancia y
fuerza a medida que les presto atención, siento el deseo de dirigir mi atención
hacia aquello que deseo experimentar. Pues sea lo que fuere en lo que pienso,
sin importar cuál es la fuente del estímulo de ese pensamiento, mientras le doy
vueltas, la ley de la atracción empieza a trabajar y a ofrecer otros
pensamientos, conversaciones y experiencias de naturaleza similar.
Cuando
reflexiono en privado sobre un tema en particular, y mantengo ese pensamiento
sintiendo la emoción congruente (positiva), observo que otras personas empiezan
a hablar conmigo de eso, pues la ley de la atracción busca a otras personas,
que proyecten una vibración similar y las trae a mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario